Roberth Ordóñez volvió a hacerlo. El ecuatoriano que se mete en la piel de “Camilo Sesto” se coronó campeón de “Yo Me Llamo All Stars” Panamá, después de mantenerse entre los primeros lugares durante prácticamente toda la competencia y cerrar la final con la puntuación más alta de la noche.
El triunfo representa su tercera victoria en grandes concursos de imitación. En 2018 ganó la quinta temporada de Yo Me Llamo Ecuador y, en 2023, se llevó el primer lugar de Yo Soy Chile.
En esta edición panameña, Ordóñez también dejó una marca importante. Y aunque llegó a la final como uno de los favoritos, el escenario todavía tenía una última prueba. “Camilo Sesto”, “Eminem”, “Ivy Queen” y “La Lupe” se enfrentaron en la gala definitiva, con evaluaciones del jurado y del público.
La pantalla mostró finalmente a “Camilo Sesto” en el primer lugar con 99.4 puntos, seguido por “Eminem” con 91.6, “Ivy Queen” con 85.6 y “La Lupe” con 81.5 puntos.
Además del título, Ordóñez se llevó B/.10,000 y un automóvil Chevrolet. Eminem ocupó el segundo lugar y recibió B/.5,000; Ivy Queen quedó tercera con B/.3,000 y La Lupe terminó cuarta con B/.1,000.
“He llegado hasta el punto límite de mi exigencia”
Tras convertirse en campeón, Roberth habló con Día a Día y reconoció que esta competencia lo llevó a exigirse al máximo.
“Creo que he llegado hasta el punto límite de mi exigencia, no lo sé, pero eso lo he conseguido acá, esta competencia”, comentó.
Después de semanas de ensayos, presentaciones y presión, ahora quiere hacer una pausa para disfrutar el resultado junto a los suyos.
“No sé de Camilo, la verdad, ahora solo quiero llegar, descansar, disfrutar de mi familia”, expresó.

De pizzero a dueño de su propio negocio
Más allá del trofeo, Roberth tiene claro qué significa este premio para su vida personal. El imitador contó a este medio que su profesión es la panadería y la preparación de pizzas, trabajo que actualmente realiza desde casa.
“Para los que no saben, yo soy un pizzero”
También explicó que espera que esta oportunidad le permita dar un siguiente paso y montar su propio negocio.
“Soy panadero, pizzero, y pues ahora estaba trabajando desde casa, y pues con esta bendición que me ha dado Panamá, Dios quiere ya pueda poner mi negocio y estar más cerca de mis hijos”, reveló.
¿Y qué pasará con el carro?
El automóvil fue otro de los premios que despertó curiosidad después de la final. Al preguntarle qué hará con el vehículo, Roberth dejó claro que, si existe la posibilidad de llevárselo, lo hará.
“No, si hay cómo llevárselo, pues me lo llevo, porque está precioso, agradezco mucho, cómo no valorar un regalo tan lindo”.
Pero, al hablar de lo que realmente se lleva de Panamá, su respuesta cambió el foco del premio material hacia su familia.
“Esto, me llevo esto, lo más grande, lo más grande que me ha pasado en mi carrera, en la vida (el premio), es la felicidad de mis hijos, la felicidad de una esposa que estuvo ya aguantando, con tres hijos en casa, y para ella no fue nada fácil, de verdad”, cerró.









